..y las nubes siguen grises. Se ha quedado la tormenta. No sopla aire, no corre el viento y la situación se hace insoportable. No pasa absolutamente nada. ¿Hay algo más insoportable que esperar que pase algo después de intentar cambiar las cosas?.
Si, el tiempo lento como un glaciar en su camino, las horas pasando mientras esta sensación te aplasta por dentro hasta exprimir tu cuerpo en una lágrima, otra y otra más durante segundos, minutos, horas, días.
Es difícil convivir con ello. Es difícil no mandar todo a la mierda, aguantar y buscar razones para parar este sufrimiento que carcome mi interior. Es difícil, muy difícil renunciar a un sueño de la infancia.
¿Y que hacer cuando el sueño se convierte en pesadilla?¿Qué hacer cuando crees en la fortaleza de unos muros que derrumban una vez tras otra?
Caminas solo en compañía. Miras esas nubes; las físicas, las que existen y se ven, no las que escondes detrás de una sonrisa muerta, y le preguntas en un largo paseo el por qué de estas cosas.
Silencio.
Es todo lo que obtienes, silencio. Tú contigo mismo y ese insoportable silencio en tu interior que te pregunta y escucha eco.
Piensa joder, piensa. Detrás de las nubes SIEMPRE hay sol, ¡SIEMPRE!. Pero esta vez tarda, y tarda mucho, demasiado.
Cuando uno solo escucha su interior y únicamente encuentra silencio, es tiempo de sentarse frente al río de la vida para oir su canto de mil voces y mil recuerdos. 5 minutos bastan frente a él, en un día soleado, para recordarnos que todo, absolutamente todo, pasa. Con cada instante que se marcha milésimas de segundo vitales nos atravesaron y se perdieron. ¿Qué es el tiempo cuando todo en el interior parece estar parado?. La losa que nos sepulta si estamos tristes, la burbuja que nos proteje y aisla cuando rebosamos felicidad. ¿Qué o quién tiene el poder de percibir el tiempo de una u otra manera? El ser interior, el no corpóreo; el que "no es, solo, en su dimensión física"; el que tiene al cerebro como un mero receptor para el alma. TODOS PODEMOS, SOLO ALGUNOS LO HACEMOS.
ResponderEliminarTe conozco bien, hermano, amigo, alma gemela en la música y en la comunión con la naturaleza. Reúnete con el universo en algún lugar que sea especial para ti...Solo o acompañado. Cerca del río de la vida. Retoma el sendero y disfrútalo. Todos los días te habrán parecido cortos el último instante de tu vida.
Te quiero mucho, y para siempre.
El Alquimista.