martes, 14 de febrero de 2017

Wassmann y Robin

Historias

Hay historias, e Historias con mayúscula.
Hoy me han dedicado un post. No creo que lo merezca, pero lo han escrito.
Y me ha hecho pensar muchas cosas.

La primera: ¿Hasta donde nos pueden llevar personas que elegimos en nuestras vidas?
Nos arrastran al fango, nos hacen dudar, nos incomodan, nos joden, nos atemorizan, nos causan ansiedad, nos descabalan la vida. Les dimos el poder de disfrutar y nos han devuelto "un joder", una frustración cada X y muchos días de decepción con uno mismo.

La persona que ha escrito sobre mi, ha pasado por todos y cada uno de los pasos que he enunciado anteriormente. Creo que casi todos a estas alturas, hemos pasado por algo parecido con una pareja. Algunos incluso lo pasan diariamente y no saben reconocerlo, o no quieren verlo por miedo a que su "vida" se vaya a la mierda, cuando realmente su vida ES una mierda.

Lo curioso es que Ella (nótose la mayúscula), Ella como digo, decidió cambiar "una vida de mierda" por SU VIDA.
En el camino, Asuntos Sociales por sorpresa, un cáncer, perder más de 5 kilos. Un juez que hace un copia y pega de una sentencia anterior sin dignarse a leer si es niño o niña. Incomprensión familiar y desconfianza. Silencios, miradas de soslayo y dudas, un millón de dudas de su entorno habitual.

Si ya es difícil vivir con uno mismo cuando te separas, si ya es casi imposible convivir y descansar con tu "otro yo", el que duda siempre si se te está llendo la cabeza, si es la responsabilidad de haber tenido un hijo, o si es que realmente no quieres la vida que tienes y no soportas la idea de que tu hijo te vea triste toda tu vida y no puedas decirle a la cara  "si, fui valiente y elegí ser feliz lejos de tu padre", por si eso fuera poco, tienes que litigar por las cosas que deberían ser normales y no lo son.

Si sumamos todo eso, y le añadimos una incógnita a la ecuación, en este caso un D por ser la primera letra de mi nombre, el resultado es un post.

Esa D solo ha sumado silencios, confianza ciega, críticas sinceras, miradas cómplices, sonrisas limpias y una oferta: "Los dos tenemos mochilas. Dame la mano, y de vez en cuando mira a la derecha. Cuándo te canses de la mochila, la llevo un rato. Cuando yo me canse, llevas tú la mía".

Un pacto fácil.

Lo más grande es que Ella no ha pedido nada nunca, ni cuando estaba en su peor momento. Sólo esperaba que no la trataran "mal".
No creo que haya hecho nada fuera de lo normal, nada que cualquier persona honesta, sincera y lo que en mi entorno sería lógico lo que ha hecho que ella escriba.

Segundo pensamiento:
¿Qué tipo de mundo estamos creando para que el respeto, la confianza, la sinceridad y la crítica se conviertan en algo extraordinario"

Hoy es el día de Wassmann y Robin, dicen que el de los enamorados. Normalmente este día me la trae al pairo, pero han escrito sobre mi cuando no creo que lo merezca.

Y ha escrito alguien que me ha respetado durante dos años, lo que tristemente no hizo la persona que un día pensé que lo haría toda mi vida.
Errores, benditos errores que llevan a aciertos.

A ti, que me has escrito:
Mi mochila solo la lleva gente a la que quiero y me entiende, no soy mucho de dejar que los demás lleven mis cargas.
Gracias por aparecer en mi camino y acompañarme. Gracias por dejarme SER y conseguir hacerme ver que "Yo soy YO".
 Tú sonrisa, un abrazo, dos cafés y una palmera de azucar me sacaron de la tristeza más grande jamás sentida. Me diste la mano y aceptaste un paseo por el infierno.

Espero que no la jodas...jajajaja...Ya sabes, o digo un gilipollez o no soy nadie. Pero se que estás sonriendo otra vez.
Escuchando Under Pressure, curiosamente la canción que más veces escuché antes de divorciarme. Unas veces para mal, la de hoy para bien o muy bien.
Gracias por darme la mano. Hoy pillas.

Robin.

martes, 7 de junio de 2016

LESVOS 2016

Isla de Lesvos.
Sube a la furgoneta de producción en el aeropuerto con alguien  que no conoce, se presenta, pregunta como se llama y con voz tranquila y queda, le dice su nombre. 
Una hora y media de viaje hasta el hotel por una carretera repleta de curvas. Ella, mientras conduce siguiendo al autobús del equipo, cuenta y comenta las mil cosas que ha visto durante la semana. Su "no saber como comportarse" al grabar testimonios, al conocer cada historia que lleva dentro el refugiado o refugiada.
El comenta sus vivencias de hace tres meses como si viviera detrás del cristal del visor de la cámara que dispara a diario. Elige lentamente la Frase/diafragma, la velocidad de obturación/pausa y dispara con el encuadre perfecto/“llora con ellos”.
“Touche” en ella. 
Llora de emoción, de rabia. De la tensión de recorrer durante 7 días todos los campos de refugiados e involucrarse con ellos.
El tercero escucha atento, y le estudia lentamente. 
-Gris- esa es su sensación. 
-¿Plano?- otro concepto, y finalmente, envidia. Le hubiera gustado ser un fotógrafo de conflictos. Nunca cubrió una guerra y tuvo su oportunidad. Comparando sus vidas, casi la misma edad, y muchos kilómetros recorridos por el mundo trabajando como freelance y viendo las cosas a través del objetivo, le entiende.
Empatiza con él y asiente. En uno de esos viajes, llegan a África. Malí.
-¿Es peor o mejor que esto?- Pregunta ella. 
-Es- Responden los dos casi a la vez.

jueves, 23 de mayo de 2013

De los que no pagan

Érase que se era un gremio, donde la gente trabajaba de la manera más profesional posible, donde los que contrataban spus servicios como freelance, no los pagaban...
Asi debería empezar este cuento de nunca acabar en el mundo audiovisual.
Desde 1992 trabajando para empresas del sector, y hoy podemos decir que la única empresa que me paga en fecha, es ¡¡¡Mediapro!!!. Si señores, esto es asi. Pueden bajar los precios, racanearte 8 euros, pagar medias dietas...pero pagan. El resto; Grupo Secuoya, VaV mínimo son 60 días, aunque lo pactes, lo hables y lo confirmes con 14 emails y 100 llamadas de teléfono.
Señores gestores de estas empresas: ayer fui al Carrefour a comprar y le comenté a la cajera que se lo pagaba a 60 días, y le dió la risa.
¿Me pueden explicar por qué tengo que financiar su empresa con mi dinero? ¿ Por qué mienten ? ¿ Por qué no existe una ley que realmente obligue al empresario que subcontrata (para no tener que hacerse cargo de la seguridad social) a efectuar el pago de la factura a 30 días desde la fecha de emisión ?
Se de buena tinta, que igual que yo están muchos compañeros desde hace meses, y ningún partido político hace absolutamente nada por solucionarlo.
Los autónomos somos el 60 % de los trabajodores de este pais. Los peor tratados y los que menos ayudas tenemos.
Dan ganas de poner unas barras de color cada día que me siento en mi puesto de tabajo, y no abrir la cámara y que lo hiciéramos tooooodos los que trabajamos en este medio.
Ese día no se vería la televisión en ninguna casa.
Gran utopía, pero de verdad que dan muchas ganas de apagar la televisión.

lunes, 27 de diciembre de 2010

NI ME ACUERDO

Un par de vagas reflexiones se me ocurren.
Primera; el aparato mediático de nuestro gobierno actual (cosa que el PP nunca ha sabido usar) es impresionante. Titulares, portadas, telediarios, ruedas de prensa...toda la maquinaria contra los amables señores que controlan el espacio aéreo español, sin opción a réplica hasta 72 horas después.
Esos señores a los que les ocurre lo mismo que al 80% de los españoles, es decir; han cumplido las horas anuales y no les pagan lo que corresponde según el convenio colectivo pactado y firmado anteriormente.
Casos como este se dan en todos los trabajos. A saber; funcionarios que trabajan en polideportivos que por causas ajenas su ayuntamiento incumple lo firmado en los contratos de forma unilateral con su amenaza incluida de despido incluida(El Escorial, Madrid). Medios audiovisuales donde los becarios realizan la labor del trabajador contratado sin sus "privilegios"(horas extras,turnos y horarios fijos). Productoras que constantemente incumplen la ley, realizando jornadas de 10+1 de lunes a viernes con contratos de 40 horas horas, prorrateando las vacaciones en las nóminas. Monitores de padel que  les quitan horas trabajadas por torneos donde cobran la inscripción y a su vez la clase...
Total, que lo que ha hecho este gobierno (socialista) es generar una pérdida de liquidez de un 30% mínimo con respecto a años anteriores. 
A ver quien me rebate el planteamiento.

martes, 9 de noviembre de 2010

NO HAY MANERA

Cómo bien dice el título, no hay manera.
La vida sigue inescrutable, lenta y sólida como un ostión en la cara. Por mucho que uno haga cosas por mejorar, no solo no valen, si no que lejos de acercar posturas, las aleja.
Si trabajas poco, ganas poco. Tienes tiempo libre y deberías hacer las cosas de casa. A saber: organiza el trastero, pon esta balda, compra pegamento para lo que se cae, haz la comida y un largo etcétera de cosas que podríamos seguir enumerando que por supuesto, deberíamos hacer cualquier buen hombre de Dios en casa sin rechistar.
¡Pero!, no contentos con esto, aunque la otra persona libre más que tú, trabaje exactamente 25 horas menos a la semana, no tenga niños y deberes con el resto de la humanidad, Tú, siempre Tú, ese hombre machista, vago y protestón, tendrás que hacer las cosas.
No se en que momento pierde uno su poder de convicción diciendo NO, pero es evidente que eso ocurre.
Probablemente la primera bajada al trastero, o quizás el primer día que se plantó en el jardín. No lo se, pero el hecho es que pasa.

Ja,ja,ja. Me río yo de mi por la de veces que he despotricado de mis amigos y sus mujeres, anteriormente amiga en la mayoría de los casos, y de sus posturas, actos y consecuencias para con ellos mismos. Todo eso lo estoy sufriendo ahora, hoy, en este momento. Y la verdad, solidaridad con todos aquellos maridos fieles, abnegados y pacientosos que aguantan no saben por qué, aguantaron hasta que se le fue de las manos y se dieron cuenta que así no podían seguir y a todos aquellos que les queda por conocer esta situación.

Ahora bien, una vivencia puedo compartir con vosotros. Yo he cambiado de vida.
Trabajo todo el día. Salgo de casa a las 7 de la mañana y vuelvo a las 19, he dejado de ir al gimnasio, de jugar al golf y al padel. Traigo a casa 1000 euros más que antes y sigo teniendo que hacer las mismas cosas que  me costaba hacer cuando prácticamente me tocaba el nabo.
¿Consecuencias? Cada vez que me piden algo pego un bufido de agárrate y no te menees, todo el día mosqueado, me tengo que levantar a las 8 de la mañana para jugar al golf, los sábados son los únicos días que libro y me lo como de compras porque entre semana es imposible...

Se que mi amable mujer está como yo: hasta los ov...rios de esta situación. Lo siento por ella, y por todas las mujeres que estén en el lado contrario. Es muy jodido, tanto como lo nuestro.
¡¡¡Menuda mierda!!!...no hay manera.

miércoles, 27 de octubre de 2010

UN MUNDO DE PERROS

Acabo de ver este video http://vimeo.com/8191217.
Es jodido verlo, muy jodido. Me ha trasladado a un día por Madrid llevando a Yako al veterinario 24 horas, al lado del Congreso de los Diputados.
Era un día gris, muy gris. Presagio de lo que iba a suceder.
Entró y nunca salió de esa clínica.
Entró con su mirada dulce, ojos bajos, orejas tiesas y el pelo limpio como siempre. Porque otra cosa no, pero Yako era limpio cómo el solo.
Yako es, porque no va a dejar de ser nunca, un pastor alemán de 46 kilos, negro y marrón con una cruz de casi 40 centímetros de alza. Era un señor. Uno de esos perros señoriales que cuando los ves por la calle piensas: "que perro más bonito".

Lo acogimos junto con una perra cruce de alaskian malamute con huskie. Ella era dominante, grande, gris cielo y blanco, muy nerviosa. El era un pastor alemán delgaducho, de orejas caídas y muy acomplejado.
Entraron juntos en casa después de Nova, Simón, Drako y Bonzo.
Simón acabó en una finca sus días. Drako imagino que lo sacrificaron, porque era un cabrón y Nova, la eterna Nova, aguantó 17 años. Bonzo era el hijo de Nova y Drako.
A Nova le llamamos así, creo, por los apartamentos de Dénia Novadénia.
Increíble, 17 años. Os podéis imaginar lo que es eso, toda una vida. Cuatro camadas, de muchísimos perros, creo que la más grande fue de 14 cachorros. Era tan buena que la última camada la tuvo de madrugada en el campo, para no ensuciar.


Todavía recuerdo a mi madre tirada en el suelo con todos los cachorros encima lamiéndole la cara. Ese olor inolvidable a cachorros, a muchos cachorros. Esas patas patosas que meten las esponjillas suaves dentro de los platos con leche. Esos mordiscos en los los lóbulos de las orejas pensando que son los pezones de su madre y esa cara de Nova pidiendo perdón por los líos en que nos metía. El sonido de todos llorando a la hora de encontrar teta, y el "Uhm,Uhm" cuando van corriendo por casa. El primer ladrido de un cachorro...

Mis padres no querían, pero les convencimos para quedarnos con los dos. Ishtar, que así se llamaba la perra, murió envenenada. No dio mucho tiempo para encariñarse con ella, de hecho era bastante perra. Tiraba de nosotros con la correa puesta y nos arrastraba, a la vez mordía a Yako y le ponía nervioso.
Pero por suerte o por desgracia, la espichó.
Y emergió el señor Yako. Empezó a formarse, a marcar territorio, a pelearse con perros y hacerse el líder de la zona.
Como bien decía Encinas Galan, era "El Jefe".
Le podías llevar con la correa y no tiraba, siempre al lado. Si venía un otro perro solo le miraba. Bastaba con advertir al dueño que cogiera a su perro para que se diera cuenta que tenía más que perder que ganar.
Nunca se peleó con ninguno mientras lo paseé yo, pero con mis hermanos si.

Yako fue quien me acompañó en  las noches de la montaña de Hoyo de Manzanares en ese momento que aprendes a vivir, en el momento de la vida en el que te das cuenta de la maldad de la gente, de su bondad, del dolor de pérdidas irrecuperables, de lo que quieres ser y hacia donde ir.  El sonido del viento le ponía alerta, los olores dependiendo de la dirección del aire, cualquier sonido lejano lo señalaba con el hocico.
Compartimos dos relaciones enteras, mil intentos de tener novias, resacas, fue co-fundador de "la ruta del piti", cervezas con los amigos, miedos, subidas a La Tortuga, al punto de mira.
Soportó charlas, confesiones, noches enteras de fotografía en La roca. Noches buscando estrellas en el cielo, silencios, muchos silencios y preguntas; muchas preguntas que nunca contestó pero entendió desde el primer momento.
"Solo" daba la pata cuando le hablabas en casa o en el campo. "SOLO". Cómo si fuera poco.
Estaba. Con eso valía. Siempre estuvo, como un fiel amigo atento, y lo único que esperaba era esa vueltecita por el campo, libre, sin correas. Olfateando todo lo que fuera necesario, siguiendo rastros, persiguiendo zorros, jabalíes, lo que fuera.
Hasta que alguien lo puso a prueba. Se fue con la bicicleta de montaña y se lo llevó con él. Yako compitió y no dejó de correr al lado de la bici, hasta que se cansó y se paró en el pueblo.
Se había quedado sin azúcar. Le tuvimos en casa tres días con suero, le tuvieron que pinchar en el corazón para reanimarle dos veces. En el salón, tumbado, con una lampara para sujetar las bolsas que contenían los líquidos del milagro, lo único que hacía el pobre era mirarnos con cara de pena.

Yako hablaba. Aunque no lo creáis, te ponías cerca y le hablabas y el aullaba y gemía. Era el dueño del sofá, el único que cambiaba de sitio a mi padre cuando se sentaba. Tenía su sitio, y si no, se lo hacía.
Pero la carrera de la bici le dejó tocado el corazón. No podíamos pasearle cuando hacía calor, no podía ser mas de 30 minutos, se cansaba y se sentaba.
Y con el paso del tiempo se complicó la cosa hasta que sucedió lo inevitable.

Para variar le tocó a Mario. Si,  el mismo que vio en directo como Bonzo, tumbado en la puerta de la cocina del patio desde que llevamos a Nova a una finca para que terminara allí sus días, reventaba por dentro su depresión y se desangraba allí. Porque Bonzo es el primer perro que me enseñó que los perros pueden morir si le quitas a quien le dio la vida, o por lo menos con quien la ha compartido.
Nos llevamos a Nova y Bonzo se tumbó en la puerta, y ahí se quedó hasta el final...

Y fue Mario quien bajó a Yako a Madrid, a la clínica. Yo era partidario de que no le alargáramos el sufrimiento más. Mario y  mis padres prefirieron operarle, por si acaso. Yako no aguantó la operación y murió de madrugada.
Nos lo entregaron en una bolsa de plástico enrolladito. ¡Joder que duro es acordarse! Bajamos en el coche de Mario para llevarle en el maletero hasta Hoyo y enterrarle allí los tres. Mario, David y Samuel.
Ese orden  de nombres que será eterno, luego Ruth y Diana, no se por que, pero es así.

Recuerdo el silencio de los tres saliendo por el Paseo del Prado dirección Santa María de la cabeza para coger la M-30 dirección carretera de la Coruña. Pero al llegar a la altura de Las Matas no pude más. Solo podía llorar como hago ahora escuchando Rearviewmirror en la radio de Pearl Jam. Cómo he hecho viendo el video que da origen a este texto. Como hago ahora.
 Nadie me podrá dar lo que me dio Yako, lo se. Aunque tengo un amigo nuevo, que siempre se alegra al verme.

Se llama Tambo, es un golden retriever enorme, suave y pesado, muy pesado pero enormemente dulce y bueno. Un crack. El sustituto digno de Yako, el eterno Yako.

No  se cuantos perros más voy a tener en mi vida, pero viendo el video me  he puesto en su lugar, y es una putada. Y puedo deducir una cosa:

Algún día diré "este es mi último perro".

martes, 19 de octubre de 2010

Ups!!

¡¡¡Ups!!!
Onomatopeya que refleja sorpresa, contrariedad e incluso descaro. Muy utilizado en algunas ocasiones por mi, en honor a una situación muy agradable, desestresante y placentera.
Hace tiempo que no la pongo en práctica, ni la oigo. Probablemente porque no tengo uno de esos momentos estupendos de la vida. Probablemente porque he dejado de pasear durante horas a diario,  he olvidado bajarme de la vida y subirme a la tierra en ese lugar donde los alcornoques más altos de Europa brillan en otoño.
Probablemente por no saber salir de este mundo de locos en el que me juré que nunca estaría y donde me hallo inmerso.
Que cosas oye.